¿Que puede tener en común un Monje, una Ferrari y la Calidad de la empresa?

silhouette of man during golden hour

Interesante título ¿no?

Bien antes de proseguir les hago un breve resumen de la historia de este libro famoso como contexto del artículo.

El monje que vendió su Ferrari es una fábula espiritual. A través de sus páginas, conocemos la extraordinaria historia de un abogado de éxito que, tras sufrir un ataque al corazón, debe afrontar el gran vacío de su existencia. Inmerso en esta crisis existencial, toma la radical decisión de vender todas sus pertenencias y viajar a la India. Es en un monasterio del Himalaya, donde aprende las sabias y profundas lecciones de los monjes sobre la felicidad, el coraje, el equilibrio y la paz interior.

Con esta historia tan especial nos enseña, paso a paso, una nueva manera de enfocar la vida personal, profesional y familiar.

Nos muestra lo importante que es emprender un recorrido vital con una dirección clara, con pasión y armonía interior.

OK, ya estamos entendiendo algo más pero …. ¿Esto se puede aplicar a la empresa?

Sí nos enfocamos bien si, por ello les pido ahora que miren la imagen inicial, y focalizamos en la vida profesional

de cada uno, y la necesidades de la empresa en cuanto a la calidad esperada.

Las crisis empresariales o el caos por quejas o fallas sistemáticas, se producen por faltas de objetivos cumplidos, tratamientos correctos, o por culpa de la falta de atención, y son el equivalente del ataque al corazón.

Sigamos…

Ahora pensemos un poco antes de comenzar,

Sintonicemos con la imagen,

Meditemos un poco… calmando nuestra respiración,

para finalmente lograr esa calma, poder relacionar estos pensamientos con la calidad requerida por nuestra empresa para evitar el ataque al corazón de la misma!!

¿Qué vemos?

¿Qué necesita nuestra empresa?

¿Qué debemos hacer para lograrlo?

y cuando lo hayamos logrado….

¿Qué debemos hacer para mantenerlo?

A partir de allí, surgirán muchas cosas afortunadamente!!!

La primera es como pasaba en el famoso libro “El Monje que vendió su Ferrari”… mucha ansiedad, vértigo por las cosas que deberíamos hacer y/o tener ya, y nos faltan, la falta de tiempo, las tareas superpuestas, todos síntomas de un ataque en corto plazo, etc etc.

Bien, no todos podemos irnos al Himalaya, pasar un tiempo esperando aprender y alcanzar esa plenitud, me refiero en términos profesionales y puntualmente a temas relaciones con la calidad.

Pero….

Sí podemos hacer las siguientes cosas como lo aprendió este famoso monje que dejó wall street para adentrarse en un mundo de Paz.

Veamos cómo lo aplicamos a nuestro sistema de Gestión de la Calidad (sgc).

1- Primero pensar/meditar acerca de lo importante para la calidad de la empresa. Como digo siempre, si me pica la oreja debo usar la mano correcta para rascarme…. Eso haría un monje ¿no? … pero realmente para hacer las cosas con calidad en nuestra empresa, utilizamos las herramientas correctas, los Kpi’s idóneos, los ponemos en un tablero de fácil lectura y comprensión, o complicamos las cosas cotidianas para justificar las necesidades y presupuestos ….

2- Meditamos periódicamente al respecto para ver si estamos bien enfocados, oramos en en paz y plenitud, llámense boards de calidad donde tratar aspectos de calidad y no otras cosas más importantes, estamos en armonía con los objetivos y necesidades originales del SGC, estos se alinean con los nuevos objetivos de la empresa, o… son un cut & paste del último … o seguimos haciendo repetitivamente las mismas cosas por que así hay que hacerlas y así se hicieron desde siempre.

3- Le damos el tiempo necesario a la cultura para que entienda y comprenda la necesidad de plenitud, capacitando a los clientes y empleados, o la forzamos para que sin entender , debían aceptar la plenitud y comiencen a vivirla.

El Maestro le decía al aspirante de monje, si me pides que me apure, tardaré un mes.. si insistes en el apuro, tardaremos 3 meses, y si la desesperación te invade tardaremos un año.

4- Hacemos análisis de las causas a partir de las quejas, escuchamos las razones, o tratamos las no conformidades de nuestras auditorías, o simplemente lo dejamos para más adelante y corremos uno dos o 3 meses para resolver antes de la próxima auditoría los temas pendientes.

5- La Dirección de la empresa es como “el maestro”, debe estar pendiente, seguir la evolución del SGC, participar e involucrarse, hacer informes de la dirección, para orientar a los empleados y mostrar los objetivos actualizados, dando la Paz y las herramientas para alcanzar la Plenitud!!!

Moraleja…. Nuestros Kpi’s son los síntomas de la salud de la empresa, así como lo son las palpitaciones, el insomnio, ansiedad o falta de aire en una persona en fase previa al ataque. Sin un Buen tablero de control, la dirección no entenderá la realidad y sin entender la realidad solo dará objetivos que terminan en ataques …

Todos vivimos en un mundo interrelacionado y somos engranajes de algo más grande.

Hagamos de la “Calidad” de la empresa un monasterio de maestros en el Himalaya …. no por lo lejano, sino porqué ayudan al ecosistema de la empresa a funcionar en armonía y sintonía.

Hasta la próxima..

Sugerencia de lectura,

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